Las brujas urbanas de hoy y las de ayer



-“Feliz día”-, Me dice un amigo con mirada maliciosa y tono festivo… -“¿feliz día?”- le pregunto, -“sí, de las brujas!”-. Le digo: -“No es mi día, yo soy una de ellas, una bruja urbana”-. Sonreimos.

El término brujas es una manera en la que nombramos mujeres de poder y conocimiento no racional. También puede ser utilizado como un insulto y hace 500 años podía llevarte a la muerte.

En el 31 de octubre se fusionan celebraciones paganas y cristianas: inicialmente es una celebración celta del fin del verano y el principio del invierno llamada Samhain, esa noche, además de marcar el inicio del año nuevo, se abría la posibilidad de celebrar la comunión con los espíritus de los difuntos y el mundo invisible, de honrar a los ancestros y al Misterio. En la tradición cristiana se celebra en honor a todos los difuntos que gozan de la presencia de Dios (estén o no canonizados), es la “víspera de todos los santos” o “All Hallows' Eve”, que ha llegado a nosotros como “Halloween”.

Antes de la Edad Media y en todas las culturas encontramos la creencia de que existe la magia, entendida como el conjunto de prácticas y creencias en lo sobrenatural a las que es posible recurrir para conseguir un beneficio o lograr un fin. También se asume la existencia de personas dotadas de ciertas habilidades mágicas: es decir, con la capacidad de percibir y efectuar alteraciones físicas o psíquicas de cualquier tipo, a voluntad o sin ella, y no siempre sujetas a las leyes de la naturaleza. Dichas alteraciones suponen un conocimiento oculto a los sentidos, la lógica, y la razón.

Las personas con dichas capacidades han sido denominadas magos/magas o brujos/brujas entre otras…, y ponen sus habilidades al servicio del público. Inicialmente son consultadas como sanadores y conocedores del mundo invisible, ayudan los niños a nacer, curan los enfermos, alivian el dolor, guardan las canciones y la memoria del pueblo. La ayuda ofrecida puede darse en términos de adivinación, sanación, acciones para ahuyentar la mala suerte o mejorar las cosechas.

Es en la Edad Media cuando se asume que esta habilidad de hacer que sucedan fenómenos inexplicables en la materia, tiene como propósito exclusivo dañar, puesto que quienes la poseen han hecho un pacto con el Diablo

La palabra bruja se refiere a una mujer que ha renunciado a su fe, haciendo un pacto con el Diablo, y le rinde culto a cambio de poderes sobrenaturales, entre los que se encuentra el goce de los placeres carnales, el control de la naturaleza (sequías, inundaciones, tormentas, epidemias y pestes), y la posibilidad de leer el pensamiento de los hombres y dominarlos a su voluntad. También pueden volar, causar enfermedades, transformarse en animal y destruir familias.

En la Edad Media inicia la persecución de todo lo que no es cristiano, lo pagano es asociado al diablo y lo incomprensible al mal. El sexo es pecado y la enfermedad, castigo. En este contexto la mujer se convierte en el enemigo: además de tener el poder de “embrujar” a los hombres a través de poderes sobrenaturales (incluyendo por supuesto la belleza y la seducción), es decir de alejarlos de Dios; sabe curar enfermedades a través de conocimientos botánicos -que incluye filtros de amor- y asistir partos; es depositaria del saber tradicional y la tradición oral de cientos de generaciones.

En el ejercicio de la toma de poder por parte de la Iglesia y de lo masculino es necesario desvalorizar y destruir el conocimiento y el poder acumulado por las mujeres. Así, haciéndolas siervas del maligno, les es negado su poder personal, intuitivo, emocional y no demostrable; su saber al no ser científico es desvalorizado y pasa ahora a manos de los médicos (de casta masculina). Simultáneamente lo “sobrenatural” o inexplicable es ahora automáticamente malvado y queda relegado al área del miedo y la superstición.

Entonces, ¿qué me está diciendo mi amigo? ¿Que hice un pacto con el demonio y puedo volar en escoba? Puede que sí, pero no creo.

Creo que está diciendo que reconoce en mí un conocimiento no racional y no por ello menos valioso, un conocimiento de naturaleza intuitiva e inexplicable que tiene que ver con un mundo más allá de los sentidos y que afecta la vida cotidiana. Está diciendo también –aunque no creo que lo sepa- que me reconoce como ser sexuado y deseante. Y finalmente está afirmando que las mujeres somos magia que alegra la vida y recuerda el Misterio.

Si es así, si gracias! Feliz día de las brujas y los brujos!



Laia Rico Delgado

Asesor en crecimiento humano y espiritual, Consultora Mindfulness y terapeuta Transpersonal. Docente en CasOcho.

Redes sociales https://www.facebook.com/en.camino.3

Entradas destacadas
Próximamente habrá aquí nuevas entradas
Sigue en contacto...
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

LA CASA DE LOS ÁNGELES 

Almacén:

C:C Santafe  local 3-23 plaza ecuador

Teléfono : 7034351 

Escuela de angeles :

Carrera 49B No. 93- 78, Barrio La Castellana

Teléfono : 466 0661- 313 410 3572

Bogotá- Colombia 

© 2016 marca registrada La Casa de Los Ángeles Ltda.